ESPEJISMOS URBANOS

JULIAN BEEVER, londinense de diario y artista de nacimiento acaba de llegar a Madrid para dejar a todo el que se acerque por los alrededores de la Torre Picasso tan flipado como confundido. Sus creaciones, que a algunos nos engancharon hace unos años cuando apenas era conocido entre las multitudes y el artista se las veía y deseaba para encontrar algo con lo que untar el mendrugo de pan, atraviesa ahora fronteras, reconocimientos y miradas más vacías que llenas.

¿Su método?
Hacerte mirar y remirar como beduino en el desierto manipulando tu visión de la realidad a través de los puntos débiles de nuestra óptica. Ves una imagen compleja, en tres dimensiones, casi siempre en color y perfectamente real pero cuando inocentemente te acercas, te das cuenta que es tan plana como los adoquines que le sirven de lienzo. Una pasada que logra removerte y retar tus tripas en esta rutina anodina.



No hay comentarios: