Dale la vuelta a la tortilla


La vida es una constante de insconstantes. Si hoy hace frío mañana saldrá el sol, si hoy dices blanco, mañana te gustará un negro y si hoy estás arriba, ayer desde luego, estabas abajo. Estoy dando siempre vueltas en una sartén. Yo quería ser tortillera pero me hicieron tortilla. Unas veces el haz y otras el envés. Yo ahora sé que puestos a elegir prefiero el haz que el envés, es más positivo, sonriente y de gustos más sibaritas; cuando uno está en ese lado se muestra más jugoso y esponjoso y no quemado o cuajado como cuando te toca el envés. Pero eso sí y esto en cualquier sarten es de "per se" innato por mucho acero inoxidable que tenga. Hay que probar las dos partes para poder ejercitar una elección y una vez conseguida saber darle el valor que tiene cada uno de sus bocados... Guste o no guste es así, no hay más huevos...


1 comentario:

cami dijo...

Bien por esa elección niñita!!!
se vive mejor y se nos pone una cara mucho mas agradable. Ahora, tortillera si eres, por mucha tortilla hagas, en eso si que ya no hay mas huevos, te pilla ya muy mayor...:)

te dejo sonrisas x mil.