Cuando uno se abandona...


- No, es que no hay que abandonarse…
- Sí, tienes razón… yo algunas veces me he abandonado y luego me he encontrado en un teléfono apuntado en una servilleta, en los posos del cesto de la ropa sucia, en el culillo del fuet colgando en la cocina, en las salpicaduras que quedan en el espejo del baño, en la última lata de comida precocinada, en el botón descosido de mi camisa favorita, en las uñas descascarilladas y el pelo enmarañado que se crea sobre el cogote, en las llamadas nunca atendidas, en los mensajes nunca borrados, en las marcas de los vasos en la mesa, en el último cubierto sin usar, en el plantón que te di, en no sellar el paro a tiempo, en que me corten la luz o que me afecte lo que dicen los que no tienen luces, en el champú desangrándose en el azulejo de la bañera, en las manchas de humedad del techo y la falta de humedad en mi entrepierna.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

uyyy!!! por no decir lo fea que se pone una, y eso nunca conviene. el resto da un poco igual ;)

sonrisas x mil.

besitos, una de madriz.

Dita Ciccone dijo...

que bueno, me gusta esto que cuentas. Mañana me abandonaré, a ver qué tal me va...