No es lo que comes, es cómo lo masticas.

Ayer vi el programa de Balas de Plata en televisión española y a parte de que por sí me encanta tuve la gran suerte de coincidir en espacio- tiempo nocturno con un actor que me ha dejado absolutamente estoqueada: Juan Luis Galiardo, o lo que es lo mismo, un jodido (y jodido en el mejor de los sentidos) maestro de la vida.
Escuchar a personas que se han estudiado a sí mismas, que son grandes actores pero que saben y ponen sobre la mesa que ésa es sólo una de sus caras porque ante todo son células en movimiento le deja a uno con el sombrero agitándolo en el aire como elocuente signo de admiración.
Compañero de su mujer, huérfano de madre siempre se ha buscado a sí mismo y gracias a un empeño en creer en el recorrido de la vida ha logrado aceptarse, entenderse, asumirse y cada mañana meditar como ser humano para no salir a la calle atropellandose y atropellando al prójimo. Ha entendido que cada premio que le dan a uno a nivel social viene en el noventa por ciento de los casos justificado como un castigo para el no premiado: Mira cómo premio a aquel para castigarte a ti.
De todo lo que transmite este hombre que es como una enorme shilabba rellena de ansiolíticos, me gustó especialmente su visión de ciertas televisiones y de todas las agencias de publicidad en general. Ésos que se dirigen sobre todo a la gente joven que es la más fácilmente manipulable y asimismo a la que más fácil resulta asustarla; esa visión consumista de "comprate una tele más grande que la de tu vecino para que se joda", ese abandono de ver el día a día como una nueva oportunidad para centrarse en ser conductores de la miseria humana.
La vida, nuestra vida, es un recorrido en el que lo importante es no perderse en alguna de las caras del poliedro que somos todos, es saber combinarlas porque somos un poco de todas, es la recuperación de ese modo de entender la vida que se basa en el respeto a uno mismo y en el respeto al enriquecimiento que supone estar rodeado de prójimos. Es levantarse y mostrar un profundo respeto por vivir regalandonos lo mejor de nuestra cosecha.

1 comentario:

Encanna? dijo...

Oye coletitas, que sepas que sigues linkeada en mi reloco mundo virtual y que me parece fatalmente que no pases ni a darme los buenos días.
Alucinada me he quedado sabiendo que eres espectadora de BdP. ¡Cómo estarás, ándeandarás!
Cuidate mucho y venga vale, me uno a la huelga.
Un besazo!
Arancha