Después del sábado

Para algunos el domingo es el día del señor o el de estar con la señora, para otros es el día de visitar un viejo maniquí en la residencia de ancianos o comprar en el kiosco de toda la vida un surtido de suplementos de la semana.
Hay para quienes es el momento de regalar resacas, comer cordero en Segovia, tomar el sol en el retiro o rastrear el rastro buscando plantas y una pulsera de cuero. Están los madrugadores que corren a pie o sobre bicicletas, los que vuelven del campo, o los que se marchan a la sierra, los del aperitivo por Tirso o las tapas por la casa de campo, los que compran y prueban, los que cocinan en casa, los que comen las sobras o los que maceran para el día después, están los que sólo duermen o los que como yo buscan a quien les haga reír.

1 comentario:

eggquemepartolpecho dijo...

mira que te conformas con poquito....aunque eso que tú buscas los domingos, a veces no es fácil de encontrar, porque hay gente MUUUUUUU triste por la vida!!!! que no tiene sentido del humor.

P.D:Quedamos el domingo??? Pá lo que viene siendo echárnos unas risas???? A sí, a bocajarro, sin vaselina, eso si, sin dolor...:))))))))