Obsesiones temporales

Está la gente obsesiva y está la gente con una obsesión temporal, con un bucle silueteando en espiral tú día a día y que aparece con o sin tu consentimiento según como venga o por lo que venga. Estos tirabuzones monotemáticos son diversos, pueden ser superfluos, deprimentes, prácticos, cotidianos, absurdos, ordinarios, colectivos, singulares, dramáticamente profundos o dramáticamente simples, estéticos, comunicativos, sentimentales y así hasta un largo etcétera porque no se trata de que me meta yo misma en un bucle descriptivo para definir lo que pretendo. Un tema cualquiera exprimido hasta dejar la piel desmigajada, hasta lograr el cometido o fin o bien hasta sustituirlo por otra obsesión más atractiva.

Los cortes de pelo. Te quieres dar un cambio de look y pasa por meterte la tijera entre las canas, pero surge una duda, ¿qué corte me hago?, y ahí, en ese momento, comienza el bucle. Secciones de belleza, páginas de internet, expropiación de cualquier revista que caiga en tus manos, miradas a todos los peinados que discurran a tu alcance, el de la camarera, el de tu jefa, el de la hermana de tu jefa… y todo para casi siempre ir a la peluquería y salir echando hostias a la ducha de tu casa porque ni el rey león se jacta de tener tanto volumen en el pelo. ¿Y las dietas? Decides que vas a cuidarte un poco y la jodiste, de nuevo un bucle. Que si dieta de 1500 calorías, mejor de 2000, la de la alcachofa, la del zumo de uva o la de su puta madre y después ponte a mirar todo lo que comes, cuántas calorías tiene este yogur ¿y el panecillo integral? ¿Cuánto habré bajado ya? ¡¡¡¡Por Dios que alguien me regale una báscula de bolsillo!!!!

Y claro… te pones guapa y gustas, y si gustas te gusta a quien le gustas y comienza otro bucle, el sentimental. Coqueteas, te mandas mensajes y poco más, y a partir de ahí el resto viene solo. Pasas por los bares donde puede que esté, cualquier canción que escuchas se identifica con tu caso o lo peor, relees una media de cien veces a la noche el último sms que te mandó con la ilusión de desgranar un mensaje oculto entre el punto y coma que puso al final.

Pues eso que bucles hay y los hay de todo tipo, bucles tecnológicos cuando compras una tele, un ordenador o un ipod y acabas siendo cuasi ingeniera de tanto leer bytes, gygas, resoluciones o pulgadas de pantalla. Bucles decorativos para elegir el color de las paredes, bucles viajeros para conseguir el vuelo más barato o bucles lingüísticos como este texto que dejo ya porque me está volviendo loca…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno pequeña, que como me has dicho que te escriba algo para tener algún comentario pues aqui estoy... para decirte que me encanta como escribes y que me identifico con alguna de tus frases.
¡Ah! El piropo... que también me has dicho que te escriba uno. Nada pequeña que te dejes de bucles que no a ti no te hace falta cambiar en nada!
Besines

clúdefans dijo...

Hola, si, buenas...
Que bien que hayas escrito niña, que el club de lectores estábamos ansiosos y casi entrando en obsesión de vida y con mono, que el "culo" últimamente está muy desnudito...Menos mal que la "botella" está medio llena...;)

Beso que te endiño!!