¿Dónde se quedó mi cuento y mi princesa?

Me he cogido y me sentado, he leído los mensajes caducados y he tenido que vomitar de la cadena y derramarme por el baño. Es el nudo de los cinco años, cuando entonces pensaba que el amor era algo regalado. Hoy con treinta y tanto, el amor se ha vuelto rancio, ha pasado de pasteles a chupitos de borracho, me ha borrado de la mente poder decir te amo, me ha metido en un póster de escepticismo demacrado. La romántica era yo y ahora tengo manos de estropajo.
- Buenos días, ya me largo, no tengo corazón sólo pubis y a recaudo. No, lo siento, sólo abro en días señalados, que son más bien pocos y sin que esté nadie avisado.
Quizás a la vuelta de la esquina un día una meiga esté perdida y me devuelva sin saberlo los latidos extraviados. Un poder decir te amo sin tener que echarle mano a mensajes caducados para comprobar que es verdad… que un día recibí uno porque otro mío había sido pronunciado.

1 comentario:

jaimito dijo...

la magia volverá... ya lo verás... todo es cuestión de tiempo :D
te quiero