El Verano

Los zapatos de ladrillo han funcionado. He dormido profundamente, recuerdo algún sueño algo desconcertante pero no ha invadido mi estado vegetal nocturno. Me he levantado fresca como las duchas de verano, como los rabanitos que cortaba mi abuela a mis hermanos y que aunque no me gustaban, disfrutaba viéndoles a ellos comerlos los domingos en el aperitivo.
Soy liviana, anárquica y mujer exenta hoy de impuestos corporales y gravámenes mentales. Voy vestida de anticrisis individualista a comprar leña para esta noche de San Juan. Que nos quiten de en medio todas las preocupaciones y arda el brillo de los ojos que nos arrebata a diario los estandares del consumismo.

2 comentarios:

camisón dijo...

que hace mucho calor para hacer hogueras!!!

camisón dijo...

el fuego se puede aplacar con un buen aire acondicionado o en su defecto con un ventilador..;)