Supongo que he alquilado un trastero temporal en mi cabeza para guardarte dentro. No soy capaz de entender hoy por hoy tu falta de presencia y diálogo sin espadas o espadachines. La balanza debimos de comprarla en un chino porque no ha querido entender de mesura ni de razones. Y la pena subyace a los recuerdos y a la falta de presente compartido, fuera como fuera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encanta.