Espejismo, espejismo ¿quién va a pasar más calor hoy?


Las tuberías están tan recalentadas que una tiene que cruzarse de piernas y esperar a que se enfríe el futuro oro líquido para saciar la sed e hidratar la garganta de lija. Me ha dado por el exotismo y ahora ya no duermo en una cama estilo occidental, sino que al más puro estilo Gadafi tengo instaladas mis posaderas en una jaima con su techo de climalit apuntando directamente a las estrellas. No sé cuántas veces me ducho al día pero debo tener las arrugas típicas de las yemas de los dedos impresas a lo largo y ancho de mi cuerpo; el rally dakar este año pasa por mis carnes y yo hasta ahora sin saberlo.
Me dedico a deambular por mi casa ( son 30 metros, tengo que deambular mucho para creerme que estoy deambulando...) con un aparato adherido a mis manos que ejerce para mi persona de marcapasos: el ventilador. Pulso el botón 2 e instalo mi campamento en frente, noto en seguida como la brisa calenturienta roza mis piernas y me da por recordar aquella foto de Marilyn con las faldas a lo loco gracias al aire de seguro también un potente ventilador. Me pregunto si no le gustaría venirse al desierto de Gobi a tomarse un café con hielo y repetir aquella foto en un entorno más natural, por no decir nudista, y hacer con su bonito vestido blanco unos prácticos jirones con los que secarnos el sudor de las pantorrillas.

1 comentario:

camisón dijo...

maría en-cien-detel aire...
maría, rom-pel ves-tido..
maría ven-tila to-do..
maría como mooo-lo...

;)