Una vez un médico le dijo a una paciente que en los 100 días que le quedaban hiciese el favor de mandar a la mierda el miedo a no seguir viviendo.

Una vez un chico caminando sólo por la calle sintió por fin la necesidad de estar en compañía.


Una vez un perro se comió la nieve con cuchillo y tenedor porque sabía que era un manjar de dioses.

Una vez el padre de un amigo nuestro al morir, ató
su corazón al de su hijo con un cordel, para que éste viese que había mordido el anzuelo, y que en realidad, no dejaría nunca de estar a su lado.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

puff. de corazon, desgarrador... gracias por este post leido el viernes a las 1:47.

fdo: La que te regala ranas...

Lenina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lenina dijo...

Ha merecido la pena esperar al nuevo post...Impresionante.

Anónimo dijo...

No tengo palabras... sólo me quedan lágrimas. TQ.G.

cris dijo...

maravilloso

OLGA DE DIOS dijo...

me lo quedo...