Consuelo Puerma era puro hueso. 
Se voló con una corriente 
cuando Pedro se dejó 
la puerta del estudio abierta, 
fue a dar a una esquina del techo 
y descubrió que tenía vértigo,
así que nos fue imposible convencerla 
de que tenía que bajar 
y acabar el rodaje.

Imagen de Bogdan Zwir

1 comentario:

camisón dijo...

Yo, así tambien habría bajado
y ya si de paso hubiese llamado usted a la charcutera, la de la tienda de arriba para que les trajeran una de esas morcillicas ricas de esa tierra de sidra, estoy segura de que la señora o señorita Puerma, no les habría hecho perder esas casi tres horas. ;)